UNA MIRADA A NUESTRA REALIDAD

“… al caminar por las calles y descubrir como la ciudad va perdiendo originalidad e identidad, nuestro querido Trujillo, ciudad muy cálida, sigue volviéndose homogénea, copiando todo, edificios, casas, donde la competencia es saber que “edificio es más alto” o la copia de ciudades foráneas.” 
Por: Lucía Chávez

Seguro que alguna vez has escuchado: “dedícate a tu pasión y serás feliz, exitoso y afortunado”. Quizás no con las mismas palabras pero sí con su mensaje. La pasión es la llama que te permitirá estudiar tu carrera disfrutando cada paso que damos, aprendiendo más de ella, pero en algún momento de nuestra vida existen momentos donde uno se cuestiona ¿qué es lo que realmente vale la pena?, ¿qué es lo que se quiere seguir? o si de verdad estamos en el camino correcto.

A la mayoría de personas les llega su momento decisivo, un momento de inflexión a donde dirigir la mirada. ¿A dónde voy? ¿Vale la pena lo que estoy haciendo? Ese momento, aquel instante había llegado para mí, a la mitad de mi carrera ni yo misma lo podía creer y las razones fueron muchas. No sabía si lo que me enseñaban sobre arquitectura era realmente arquitectura, y ese razonamiento llevaba a dos tangentes; una era que si realmente podía convertirme en arquitecta, saber si realmente esa carrera era mi pasión y la otra, la cual era la peor opción, ponía en tela de juicio sobre todo lo que me estaban enseñando, desconfiaba de los conocimientos que me daba la universidad y sus docentes.

Mis conocimientos adquiridos carecían de toda lógica y estaban totalmente desvinculados de la realidad de mi sociedad, mi ciudad y de mi país. Y cuando alguna pregunta venía a mí, giraba en torno a las dudas que aparecían en el camino, la respuesta de los docentes iba a la subjetividad de todo lo realmente planteado.

Estas inquietudes fueron surgiendo al ver las verdaderas realidades por las que enfrenta mi ciudad, al caminar por las calles y descubrir como la ciudad va perdiendo originalidad e identidad, nuestro querido Trujillo, ciudad muy cálida sigue volviéndose homogénea, copiando todo, edificios, casas, donde la competencia es saber que “edificio es más alto” o la copia de ciudades foráneas. Me di cuenta que no era la única que pensaba de esta manera, sino que algunos compañeros y algunos docentes compartían los mismos pensamientos, querían recobrar esa identidad que se está perdiendo totalmente a través de los años.

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Es así que una gran idea surgió: compañeros de nuestra facultad (UNT) realizaron la II Edición de Ponencias: “ARQUITECTURA: FRONTERAS Y REALIDADES” en el Teatro Municipal, en las cuales expusieron prestigiosos arquitectos, enfocados en dar especial atención al patrimonio y al entorno donde viven. Ofreciendo soluciones a las necesidades de la población sin perjudicar el entorno, trayéndonos experiencias en el transcurso de su vida laboral, preservando la identidad de sus ciudades y así creando conciencia en los alumnos sobre nuestra verdadera realidad.

Los organizadores ofrecieron un especial reconocimiento a nuestro arquitecto nacional Enrique Ciriani, quien hablo de la realidad de nuestro país, sobre sus proyectos y los lineamientos sobre los que fueron diseñados; recalcando sus viviendas sociales y la transparencia en sus espacios. Una de las ponencias que también capturó mi atención fue la del arquitecto español Juan Carlos García de los Reyes, explicando la importancia del concepto de ciudad, ofreciendo un mayor realce a la historia e identidad de sí misma, preservándola y creando armonía en ella.

para-pag4Arq. Enrique Ciriani
para-pag2Arq. Juan Carlos García de los Reyes

Además contamos con ponencias de los destacados arquitectos: Juan David Botero, Ernesto Marmanillo, Marcos Betanzos y Luis Calatayud, quienes contribuyeron con valiosos conocimientos sobre vivienda, ciudad, paisajismo, patrimonio, y consejos sobre arquitectura a través de sus grandiosas vivencias.

para-la-pagArq. Juan David  Botero
para-pag-3Arq. Marcos Betanzos

¿Arquitectura, es arte, inspiración o identidad?, tal vez la mayoría de lectores opten por elegir solo un término, pero para mí la arquitectura es la unión de estas simples palabras, para mí es la vida, no estoy exagerando, esto es una pasión y hacer lo que más amas cada segundo de tu vida, es algo increíble.

Hay algo muy especial que me agrada de la arquitectura en una nueva mirada a nuestra realidad y a través de esta grandiosa experiencia que viví durante estas ponencias: es su forma de envolverse con diferentes enfoques de la vida, creando espacios con estilos únicos respetando el entorno y de esta forma creando belleza donde se ejerce y se impone. Así como dijo una vez Norman Foster: “Si la arquitectura no es tu verdadera pasión, debes perseguir otro sueño”.

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