“LO MODERNO ES QUE LA GENTE VIVA BIEN” – Entrevista: Arq. Juan Carlos García de los Reyes.

Primer Plano consiguió agendar una breve entrevista con el arquitecto Juan Carlos García de los Reyes, director de GR arquitectos, en Andalucía, y de DCC Desarrollo de Ciudades Comprometidas, en Latinoamérica, quien durante sus más de 30 años de actividad profesional ha llevado un sinnúmero de proyectos y un centenar de trabajos de planificación. Además, es cofundador de la UIM (Unión Iberoamericana de Municipalistas), organismo internacional al que asesora en temas urbanísticos y ambientales.
A pesar de que el tiempo siempre apremia, Juan Carlos tuvo un momento para compartir con nosotros sus diversas perspectivas e ideas para contribuir con el desarrollo del país, además de algunas opiniones acerca de la realidad nacional, experiencias vividas en nuestro territorio y su opinión acerca de la enseñanza de la arquitectura en las universidades del país.

Nos parecen interesantes los temas que habló el día de la conferencia, en particular nos llamó la atención un convento religioso en Granada cuyos problemas se asemejan mucho a un convento de nuestra ciudad, ¿podrías comentarnos un poco más al respecto sobre lo que hicieron?

J: Se trata del Convento de San Antón y la intervención ha sido guiada por un Plan Director promovido por la propia comunidad religiosa. Y ello ha permitido que se ensamblara todo el proceso de recuperación, restauración, conservación y modernización, por tanto, el convento hoy es habitable, no pasan frío ni pasan calor las monjas, y tienen las comodidades que corresponde a una vida sobria, pero que corresponde a hoy. Se ha restaurado y la ciudad ha recuperado un monumento aunque sea de acceso restringidísimo a la mayor parte de personas, se ha documentado y se ha hecho una intervención tan rigurosa como la hubiera hecho el Ministerio de Cultura Español o Peruano, y además se ha hecho con un método donde todo ha estado coordinado: los restauradores, los oficios, todo ha estado muy bien. Y eso vale tanto para un gran conjunto monumental como para restaurar una casa, lo importante es la metodología y la manera de acercarte al lugar.

Lo que ocurre aquí es que la gente es más cerrada, y tampoco se fomenta activamente la puesta en valor a los edificios históricos ni sus posibilidades para la conservación

J: Bueno, la gente es cerrada, pero los profesionales tenemos la obligación de favorecer un cambio de sensibilidad con actuaciones y con discursos coherentes. Durante estas jornadas he oído cosas tan peregrinas como que  proteger el medio ambiente es llenar una fachada de hiedra hasta el límite más exagerado, o que el argumento más sólido para evitar que se demuelan edificios de valor histórico es convencer al dueño de que ganaría más dinero rehabilitando la casa. Bueno pues igual eso puede ser un argumento… pero en realidad solo hay uno válido: y es que es de interés general que ese edificio se restaure, y que ser propietario lleva implícito una serie de obligaciones, no solo derechos, que incluyen que tienes que tener el inmueble en un razonable estado de conservación. Es decir, que tener un bien implica una serie de obligaciones, tener un bien en una ciudad histórica implica la obligación de conservar el bien, y si no tiene usted dinero, lo vende.

Es decir, que la cuestión es al revés de cómo actúan los profesionales en general. La cuestión no es: “la maté porque era mía”, pues igual en la casa histórica: “la tiro porque es mía”. No señor, tú eres propietario y el contenido de tus derechos como propietario hay que enmarcarlo dentro de la función social que tiene que cumplir la propiedad. Pero claro, eso hay que interiorizarlo socialmente y los profesionales tenemos una responsabilidad tremenda para propiciar dicho proceso colectivo. Ah! Y los profesores universitarios, pues qué quieres que te diga, ¿no? Tenemos una responsabilidad tremenda para que esa lluvia fina vaya calando a través de los alumnos en la sociedad, y al final la sociedad lo interiorizará, pero no se hace de un día para otro… Por eso yo cada vez conforme voy siendo más mayor, pues soy más impertinente y hablo más claro. Porque, utilizando el simil taurino, a la hora de entrar a matar hay que ir recto como los toreros… uno no puede ir al toro con la espadita (hace un gesto)… en las mil dificultades de la vida hay que entrar a matar. Es decir, que las cosas hay que decirlas.

Arq. Juan Carlos García de los Reyes durante la conferencia “ARQUITECTURA: Fronteras y Realidades” Organizada por la Facultad de Arquitectura de Universidad Nacional de Trujillo – Auspiciada por Primer Plano (Sept. 2016)

Lo malo es que aquí a la gente le viene mejor echar a perder el monumento para poder construir más.

J: No, no, que le viene mejor no, que le viene ¡inmensamente mejor! Alguien me preguntó: ¿y qué se puede hacer para que la gente no tire las casas? , bueno pues ponerle imaginación a la cosa, y la imaginación hacerla norma, y la norma cumplirla. Imagínate que el Plan del Centro Histórico de Trujillo (Perú) dice: mire usted, esta casa tiene la obligación de rehabilitarla, porque está catalogada, pero si se demoliera, aparte del expediente sancionador que se le va a poner al propietario y a los agentes implicados (constructor, técnicos…), el edificio nuevo que se haga solo podría edificar la mitad del volumen que tenía de la anterior edificación.

Es muy buena propuesta

J: Bueno pues entonces, por lo menos la gente dirá: quizá me interese más rehabilitar, claro eso luego hay que llevarlo a cabo, lo que no vale es hacer una norma y luego incumplirla, y si la incumple el vecino, multa, expediente sancionador, incluso alguna que otra demolición testimonial. No digo que yo la solución sea ir demoliendo cosas, ¿no?, pero una demolición testimonial que la gente diga: el cumplimiento de la norma va en serio.

Casas al borde del colapso (Jr. San Martín – cdra 8,  Jr. Gamarra – cdra 3)

El Colegio Seminario, es un colegio emblemático y antiguo de Trujillo que demolieron para volver a construirlo con estética semejante, lo cual nos parece muy bien porque ese colegio presentaba riesgos de colapso inminente, ¿qué consejo podría comentarnos al respecto?

J: Pero es que no tiene que parecer muy bien, porque…mira, una experiencia mía de hace unos años, 12 -14 años: había una iglesia en un pueblecito, había sido primero una iglesia paleocristiana del sigo VI o VII, después fue una mezquita, y después fue transformada en una iglesia mudéjar durante el siglo XVI… bueno pues estaba totalmente arruinada: imaginaos la torre de la iglesia, todos los forjados intermedios habían desaparecido, se habían hundido, de los tres laterales de la torre, uno estaba totalmente caído, y los otros  tres súper esbeltos y amenazaban derrumbarse en cualquier momento… Aquello hacías (gesto de soplar), y se caía, la cubierta de la nave principal estaba hundida, y los muros a punto de reventar. Sin embargo, pudimos intervenir con una escuela de taller: imaginaros unos muchachos de 18 años aprendiendo el oficio de ser albañiles (era un programa social de empleo donde sacaba a los muchachos del desempleo y le enseñaba un oficio; estaban aprendiendo ser albañiles en restauración). En este caso lo fácil era demolerlo íntegramente. Todo el mundo lo hubiera entendido, todo el mundo lo habría aceptado. Sin embargo primó el compromiso con el patrimonio y la historia: el edificio lo cubrimos de un andamiaje, lo arriostramos perfectamente, después se hizo una labor muy peligrosa, y algo más costosa, pero ese edificio está ahora felizmente recuperado y con él sus quince siglos de historia.

Puedo contar decenas de circunstancias parecidas: en otro municipio, el propio alcalde era el que aleccionaba para demoler un inmueble porque “era irrecuperable”, pero… No contaba con mi astucia!! Jajaaj. ¡Con la astucia del arquitecto! Ahora está recuperado parcialmente e integrada la parte originaria con la parte nueva, y constituye un centro cultural en la ciudad, y están orgullosísimos.

Ayer me decía una chica al salir (porque las preguntas la hacen cuando ya he bajado… jajaj): “¿y qué podemos hacer…porque no esto no tiene remedio…?” Si tú mañana tienes un accidente de trafico con la moto, y te tienen que apuntar una pierna, sería bárbaro que tu padre te pegase un tiro de gracia, “mi hija ya no sirve para nada ¿no?”, ¡Y cómo va a ser eso!, pues a la ciudad le pasa igual: al igual que tú te tendrías que acostumbrar a vivir sin media pierna, ¿no? Pues a la ciudad le pasa igual: sería mejor que los edificios de mayor valor no se deterioraran o que no desapareciera parte de nuestro patrimonio, pero necesitamos conservar los vestigios de nuestra historia. Lo importante es que gracias al apoyo de los profesionales, la sociedad tenga las ideas claras al respecto: marcar un rumbo hacia poniente, y ese rumbo tiene que durar 10 o 20 años, y a los 10 o 20 años o los que sean, se revisa, se sacan conclusiones, qué no ha ido bien, qué soluciones no fueran optimas, en que nos hemos equivocado… se reajusta la estrategia, y otra vez 10 o 15 años…y a la larga las cosas salen. Salvo si vamos improvisando.

El tema en suelo español es mucho más favorable, allá se prestan las autoridades para realizar las gestiones respectivas, he visto muchas restauraciones que han hecho, sin embargo la situación nacional es muy distinta en cuanto a dichos resultados

J: Sí, pero en Perú se tiene a favor que os podéis mirar en muchas ciudades de muchos países en las que esta labor de protección de la ciudad histórica ellos ya la empezaron hace 50 años, o hace 10, o hace 5, y que por lo tanto, ya podéis anticipar el resultado… sabiendo que merece la pena el camino a recorrer porque sabemos a lo que nos lleva, ¿no?  Siempre hay aspectos por los cuales sumirse en la melancolía y quejarse… pero también siempre hay razones por las cuales comprender que vale la pena intentarlo. Y ya sé que es difícil, y que la sociedad es chabacana, ¿para qué se va a mover más el alcalde? si organizando garitos donde la gente viene vestida de marinera, haciéndose fotos ya saca más votos, ¿para qué entonces se va a complicar la vida?, Vale, vale, pero al mismo tiempo tiene una responsabilidad como alcalde, su altura de miras por ser alcalde lo tiene que llevar a pensar también en otras cosas importantes, entonces puede ser compatible ese costumbrismo local con lo que le interesa verdaderamente a la ciudad, creo yo.

Aquí tuvimos a un ex alcalde, quien hizo intervenciones que no venían al caso, condicionaba a la gente a que se sintiera contenta solo con piletas y un bypass, cosas realmente innecesarias…

J: Yo conozco a Acuña ¿eh? Mi estancia en Perú es previa a que Acuña fuera alcalde, y conozco esa problemática, como por ejemplo tener un estudio de movilidad muy riguroso, hecho por una consultora internacional muy rigurosa, que recomendaba una serie de medidas bastante evidentes, y él llega y hace justo lo contrario de lo que dice el estudio. Bien, hagamos de profetas: antes o después (y lo vamos a ver en vida) se va a demoler (refiriéndose al bypass). La solución no es canalizar el tráfico hacia el centro de la ciudad, al contrario, es sacar el tráfico.

Cuando a mí me preguntan sobre la modernidad o la arquitectura moderna….es que lo moderno es que la gente viva bien, eso es lo moderno, ¿o lo moderno es que vivamos en un edificio súper cachondo o en una ciudad súper cachonda?, lo moderno es que vivamos bien, que la gente tenga trabajo, que los niños puedan ir andando desde su casa hasta el colegio, que cuando salgan de su colegio tengan instalaciones deportivas, que la ciudad sea segura, que la ciudad pues sea eficiente, consuma la menor energía posible, que en los parques hayan sitios para jugar, pero también haya vegetación, ¡eso es moderno! ¿o eso no es lo moderno?, que la gente viva en unos barrios en unas condiciones míseras, ¿eso es moderno?, ¿de que les sirve que tú pongas ahí un edificio de última generación?, la modernidad es otra cosa, y no podemos sacrificar lo importante por lo accesorio: lo moderno es que la gente viva bien.

Tenemos unas sociedades súper liberales donde la entidad privada y el dólar son los que toman las decisiones. “Oye a la ciudad le viene bien que haya un centro comercial en este punto porque aquí llega el transporte público, hay gran aparcamiento, está en las puertas de la ciudad, un espacio muy bien comunicado…” Eso se parece bastante a que una ciudad tome las decisiones. Y entonces le dice a los operadores que quieren montar un centro comercial: “no te molestes en comprar terreno ahí, el centro comercial viene aquí, y cuando hagas el centro comercial, tienes que  hacer este bypass, tienes que mejorar el acceso a los servicios, y tienes que hacer un parque que minimice el impacto entre el centro comercial y las viviendas que hay ahí, y con esa condición haces el centro comercial… “

Pero acá es al revés, llega el operador, ve donde le interesa, compra los terrenos, y hace el centro comercial.

Esa es la cruda verdad, el privado en verdad puede mover muchas cosas…

J: Pero esa no es la sociedad que queremos, eso no es defender los intereses de la colectividad. Pero quiero que sepas que es compatible, porque yo llevo toda la vida haciéndolo, que es compatible que el empresario gane con un razonable equilibrio con los intereses comunes… es perfectamente compatible.  Mira en las city de Londres, de Madrid, de Barcelona o de París, están las mismas empresas que hay en la city de Lima, en San Isidro. Sin embargo tú te vas a la city de Londres, y está maravillosamente urbanizada, no se ven los coches, todo exquisito, de última generación, te vas a San Isidro y es claramente insatisfactorio… Entonces, ¿Qué es lo que falla? Falla el que hace las reglas, el que coordina, falla la sociedad.

Eso pasó con los centros comerciales locales, eran una zona de cultivos, pero llegó el inversionista y arraso con todo.

J: Lo fácil es: compró esto, haga lo que quiera, y le meto una plusvalía tremenda…. Pues no. No debe hacerse así. Imaginemos lo contrario, que parte de esa plusvalía se queda para la ciudad, mejorando los accesos, haciendo un colegio, ampliando un parque, renovando la red eléctrica del barrio, o que el inversor  contribuya incluso con dinero: “esta empresa va a patrocinar la restauración del teatro”. Pues ya está, eso es así, y el urbanismo hay que hacerlo así, por lo tanto hay que hacer buenos planes y después hay que gestionarlos.

Creo que faltan muchas personas como tú, Juan Carlos, que tengan la voz, la cordura y la ética.

J: Hombre, yo ya no soy casi interlocutor para nada, porque a base de años, cada vez soy un poco más descreído y sobre todo mucho más impertinente. Yo ya no me corto… Y cada vez tiendo a hablar más claro, y creo que está bien. Y tanto en auditorios entregados como el de la conferencia pasada, como si hay políticos… Jajajaja, a lo mejor hay que suavizarles un poco el discurso, pero hay que hablarles igual de claro. Para que asuman que no pueden jugar con la esperanza de la gente.

Es lo peor, acá la gente ya está proyectada a que viva aquí y posiblemente muera aquí, y no va a haber cambios que los beneficien.

J: Pues seguramente… Y mira, podría ponerte ejemplos de lugares en los que cuanta  más corrupción se descubre, más aumenta los porcentajes de votos, ¿y eso cómo es?… Así que tampoco todo debe ser sometido al escrutinio directo de los votos… ¡cuidado!, no estoy criticando la democracia, en absoluto, lo que estoy diciendo es que a los gobernantes se les elige para que gobiernen, no para que todo lo hagan en función de lo que va dictando el sondeo. Hay cosas que tienen que decidirse entre los dirigentes políticos y los asesores técnicos, y después se le explica a la comunidad, por supuesto, pero no todo lo puedes someter al dictamen popular, porque si le preguntas a la gente, ¿qué es lo más importante qué le falta a Trujillo? , pues a lo mejor la gente dice que la semana de la marinera que dure dos semanas, lo cual no significa que sea lo más importante, es que la gente tampoco tiene más imaginación para pedir más cosas, es como en el presupuesto participativo, sirve para algunas cosas muy cercanas a la gente, pero no es la panacea para todo. Por eso digo que todo no se puede someter al dictamen popular y que la gente en plan superficial opine… Faltan asesores técnicos, políticos responsables y bien formados, y falta generosidad a la hora de gobernar, y falta institucionalidad para que los proyectos a largo plazo se ejecuten.

Es lo que ocurre, y además, al cambiar de partido se olvida todo.

J: Pero ocurre porque la sociedad lo consiente, es que tiene que haber voces en contra… mira como todos los alcaldes se han puesto de acuerdo para que el parlamento admita la reelección, ¿por qué no se ponen los alcaldes de acuerdo para que ciertos tipos de proyectos no se puedan modificar antes de 5 años?

(…)

¿En Arequipa ha tenido colaboración por parte de la municipalidad o ha sido un poco complicado?

En Arequipa, lamento decirlo, han primado los intereses económicos, los intereses corporativos, el localismo provinciano, más la expectativas de enriquecimiento inmobiliario… En Arequipa hace años un Alcalde crea una comisión local para que haga el Plan de Desarrollo Metropolitano y le da 3 meses para hacerlo, y todos felices.  Sin embargo eso es imposible, ya que la gente reunida alrededor de una mesa no puede hacer el diseño de una metrópolis en 3 meses, ya que es un trabajo muy técnico, un trabajo de gabinete muy exhaustivo, que hay que estar muy preparado,  no se puede hacer alrededor de una mesa, y seguro que no se puede hacer en 3 meses.

Como era de prever, pasaron esos 3 meses y el trabajo ni había empezado, pero cómo iba a empezar… sin embargo, aquellos miembros locales de la comisión ya habían interiorizado que ellos eran los redactores del Plan. Y en cuanto el Alcalde se da cuenta de su error y modifica la ordenanza por la que creó aquella comisión redactora y la transformó en una “comisión consultiva” para que en diversos momentos del plan se le consultara sobre las grandes decisiones, algo mucho más lógico y pertinente. Pero ellos dicen (refiriéndose a los profesionales de la comisión) nunca lo aceptaron y así, la formulación del plan metropolitano ya nació estigmatizada.

En ese contexto nos contratan tras una licitación para hacer el Plan Metropolitano. En un contexto donde hay un grupo de sabios que son los que quieren hacer el Plan llegamos nosotros, os podéis imaginar cómo nos recibieron…

Un campo minado, un paso en falso…

Daba igual, aunque nos quedáramos quietos nos explotaba la bomba. La realidad es que pudimos concluir nuestro trabajo que finalmente obtuvo la conformidad, pero lo más importante es que la sociedad arequipeña en este caso, o la peruana en general, empiece a comprender que los debates sobre las cuestiones que afectan a nuestro futuro deben ser responsables, respetuosos, y proactivos… Sin embargo, eso aún no es así y por eso mi experiencia con los municipios en Perú es en general muy áspera.

En Trujillo hay algunas buenas propuestas de arquitectos, para diseño urbano, pero la municipalidad muchas veces los rechaza porque resulta “costoso”, y prefieren simplemente hacer infraestructura irrelevante para la contribución al desarrollo, ¿Cómo ves esta situación?

Planificar ayuda a que la toma de decisiones sea rápida y coherente. Es injusto que un proyecto sea analizado en sí mismo y aislado de su contexto, y es injusto porque depende de que le guste al Alcalde o no le guste, de que considere  que es caro o no es caro, pertinente o no pertinente, o que encaje en su estrategia política o no encaje… y por eso es muy difícil trabajar así para los profesionales, lo mismo que no es el camino más adecuado que un profesional le eche imaginación a un espacio y diga voy a proponer hacer esto. Siempre lo mejor es que la sociedad previamente haya establecido el marco o las reglas de juego a través de la planificacion, eso siempre es lo mejor. Por tanto la cuestión no es evaluar se ese proyecto se trata de una buena idea feliz de un profesional, sino que ese proyecto esté contextualizado a través de una toma de decisiones previa, ¿vale?.

Entonces, yo creo que lo criticable no es que la municipalidad dificulte que se aprueben buenos proyectos, lo óptimo es que la sociedad haga una reflexión adecuada sobre que necesita la sociedad a corto, a medio y a largo plazo, y eso, una vez debatido, reposado, filtrado, se apruebe en forma de Plan para que vincule, y ese sea el marco de toma decisiones. Por tanto la toma de decisiones ya estaría reglada, reglada es cumplir lo que está aprobado, y si eso que está aprobado además ha sido fruto del consenso con el Ministerio de Transporte y Comunicaciones, pues para el diseño del transporte metropolitano no hay que discutir, el Ministerio hace lo que dice el plan, y la ciudad hace lo que dice el plan, o con el Ministerio de Cultura, Medioambiente, o Educación, ya no habría que improvisar en donde hay que poner un colegio, porque ya está decidido donde van a ir los colegios, y lo ha aprobado el MINEDU, y lo ha aprobado la municipalidad, y ya luego los colegios no irán donde improvise el Alcalde, y donde le regalen el terreno al municipio (que generalmente será el peor sitio) sino que irán junto a una avenida, junto a un parque, junto a instalaciones deportivas, tendrán el tamaño adecuado.

En ese contexto llega un inversionista y dice “quiero hacer un edificio de vivienda aquí”, “no señor acá está proyectado hacer un parque”, o “acá quiero hacer un bypass”, “efectivamente aquí viene un proyecto de bypass, hágalo usted”. Cuando uno tiene las ideas claras, canaliza los proyectos; cuando uno no tiene las ideas claras, porque no ha hecho la tarea previa de pensar, entorpece los proyectos, o los decide de manera caprichosa o aleatoria, aunque sea con la mejor de las intenciones. Porque todos los alcalde en general quieren lo mejor para su ciudad, lo que pasa es que eso tiene que coincidir no con un proyecto personalista, sino con el proyecto de la ciudad.

Quisiéramos tu opinión sobre la enseñanza de la arquitectura en las facultades de nuestro país. ¿Eres docente?

No soy docente, soy docente vocacional, soy “misionero de urbanismo”.  Ellos enseñan al alumno, y yo enseño a la sociedad. El urbanismo no está aún  de moda en Perú, y en la universidad tampoco, ya que la enseñanza es muy teórica me parece a mí… Puede que se explique bien la historia del urbanismo, pero no se explica bien como mejorar las ciudades peruanas, porque la prueba es que no hay demanda de urbanistas, ni los arquitectos saben encontrar esa escala idónea para tomar las decisiones. La enseñanza en materia urbanística en Perú es muy deficiente, y eso justifica que mi equipo en colaboración con la UIM esté diseñando una maestría en Urbanismo y Gestión de la ciudad, eminentemente práctica, que de verdad enseñe a tomas las decisiones básicas.

Juan Carlos, agradecemos mucho el tiempo que has dedicado en tu agenda para concedernos estas palabras y nos alegra haber oído tan buenas ideas fácilmente aplicables a nuestra realidad social. Esperamos que esto invite a la reflexión a muchos ciudadanos, no solo a arquitectos, y contribuya a fomentar una mayor cultura en la sociedad actual y futura. Nos veremos en una siguiente oportunidad para poder dialogar más al respecto y compartir sobre algunos puntos de vista pendientes. ¡Hasta la próxima y muchas gracias!

Arq. Juan Carlos García de los Reyes durante la conferencia “ARQUITECTURA: Fronteras y Realidades” Organizada por la Facultad de Arquitectura de Universidad Nacional de Trujillo – Auspiciada por Primer Plano (Sept. 2016)

ACERCA DEL ARQUITECTO:

ARQUITECTO Y URBANISTA

– Master en Arquitectura (ETSA Sevilla 1984) y Máster en Estudios Urbanos y Territoriales (INAP 1993)

 – Director de GR Arquitectos y Desarrollo de Ciudades Comprometidas (DCC*)

  – Autor del blog: La ciudad comprometida.

  – Nominado a los Premios Andalucía de Urbanismo, en la categoría “Trayectoria Profesional”

 –  Proyectos:    

  • Plan Director del Convento de San Antón de Granada.
  • El Plan Especial de Protección de la Alhambra de Granada.
  • Plan de Desarrollo Metropolitano de Arequipa.
  • Plan Local de Instalaciones Deportivas de Granada.
(*) DCC es una alianza estratégica de dos importantes empresas consultoras españolas, “GR-arquitectos” y “Urbanismo y Arquitectura LBA”, cuenta con el respaldo de más de 40 profesionales especializados y con un alto nivel de formación en las distintas materias relacionadas con el urbanismo y la arquitectura, asimismo, cuenta con acuerdos estratégicos de colaboración con otras consultoras complementarias que son líderes internacionales en sus respectivos sectores de actuación.

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3 thoughts on ““LO MODERNO ES QUE LA GENTE VIVA BIEN” – Entrevista: Arq. Juan Carlos García de los Reyes.

  1. La revista de arquitectura PRIMER-PLANO acaba de publicar una entrevista en la que hablo sin tabúes de la realidad profesional y de mi experiencia latinoamericana. Estas son algunas de mis reflexiones:

    “los profesionales tenemos la obligación de favorecer un cambio de sensibilidad con actuaciones y con discursos coherentes”

    “…esa no es la sociedad que queremos, eso no es defender los intereses de la colectividad…. Entonces, ¿Qué es lo que falla? Falla el que hace las reglas, el que coordina, falla la sociedad.”

    “…cada vez tiendo a hablar más claro, y creo que está bien. Y tanto en auditorios entregados como el de la conferencia pasada, como si hay políticos… Jajajaja, a lo mejor hay que suavizarles un poco el discurso, pero hay que hablarles igual de claro. Para que asuman que no pueden jugar con la esperanza de la gente.”

    “…es que lo moderno es que la gente viva bien, eso es lo moderno…”

    “No soy docente, soy docente vocacional, soy “misionero de urbanismo”.  Ellos enseñan al alumno, y yo enseño a la sociedad.”

    http://granadablogs.com/gr-arquitectos/2017/02/22/lo-moderno-es-que-la-gente-viva-bien/

  2. Buenos días, le doy mi enhorabuena por la entrevista. En ciertos temas estoy de acuerdo con usted.
    Hay que pensar en los ciudadanos, para que éstos puedan cubrir sus necesidades básicas. Que es lo que debería importarle a los gobernantes y no sus intereses económicos. Así como cuidar las ciudades y cascos históricos, al igual que si éstos se deterioran poder disfrutarlos el máximo tiempo posible. Pero el problema viene cuando edificios con valor histórico son de propiedad privada, por que el que decide es el propietario y en muchos casos no tienen los recursos para poder restaurarlo. No creo que la solución sea que éste lo venda, ya que puede ser malvendido y finalmente ni que se restaure, sino que el gobernante delibere si este edificio es un bien para la ciudad y aportar cierta cantidad para poder conservarlo.
    Se debería comenzar por implantar más consideración en los ciudadanos, para que los dirigentes políticos puedan actuar con más consideración.

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